El Cinismo define nuestra manera de ver al cine. Nuestra premisa editorial: ensayar diversas rutas para ver al cine como arte. Queremos abrir interrogantes, mediante un lenguaje desenfadado, antes que imponer “verdades” indiscutibles sobre la esencia de la pantalla grande...
29 mayo 2011
01 mayo 2011
Sobre el futuro del libro...
El escritor español Arturo Pérez Reverte declara con exquisita indiferencia :
“Hace tiempo que me preguntan por el libro electrónico. Qué opino y cómo veo el futuro, la desaparición del papel, los formatos clásicos y demás. Siempre respondo lo mismo: me da igual, porque yo escribo lo que va dentro. Mi trabajo es ocuparme del contenido: contar historias y que la gente las lea. Del soporte se ocupan otros.”
Sin embargo el escritor y filósofo italiano, experto en semiótica, Umberto Eco sí parece preocupado en discurrir un tema por demás discutido: el futuro del libro.
Evolución tecnológica: almacenar más información en menor espacio, posibilidades de consultas rápidas y eficaces. Eco y Carrière señalan sus desventajas: ineficiencia producto de la inmediatez tecnológica con la que un gadget supera a otro, altos costes, la temida quiebra informática.
Aquí, es cuando el libro tradicional entra en juego, cuando se vuelve fortaleza de la memoria, centro de saber y conocimiento –reivindicación del papel protagónico que tenía hasta hace unos siglos-.
La computadora a pesar de contar con nuevas herramientas digitales para leer un libro, aún no sustituye y jamás lo hará a un libro impreso. La comodidad, el fácil transporte y lo económico son factores fundamentales para que le libro no sea borrado, ni sustituido por ninguna aparato tecnológico.
Eco expone que las computadoras son una forma de alfabetismo, ya que la lectura dentro de una pantalla resulta cansada, difícil y poco fiable. A pesar de que el Internet obliga a la constante lectura de información, no se puede comparar a las invariables horas que se necesita para leer un libro.
El hipertexto, que usualmente se utiliza en el Internet, supone para Eco una suplantación del diccionario común y corriente. Ahora los hipertextos resultan diccionarios infinitos y con constantes actualizaciones gracias a que cualquier persona puede agregar conceptos o definiciones. Como ejemplo, el portal Wikipedia.
Carlos Fuentes se una a la homilía de Reverte autor de la famosa novela La reina del sur, y dice “No uso el Internet, ni aun la computadora. Yo escribo como en el siglo XIX, como Balzac […] Es muy difícil amar a una pantalla, porque es sólo una forma de onanismo”.
Pero si Reverte y Fuentes comparten el entusiasmo que Eco mostrará en la reapertura de la biblioteca egipcia de Alejandría allá en 2007, al declararse uno de esos de los que “todavía creen que el libro impreso tiene futuro, y que cualquier temor respecto de su desaparición es sólo un ejemplo más del terror milenarista que despiertan los finales de las cosas, entre ellas el mundo” existe un lado opuesto, para el que esta declaración no es más que un guiño romántico de un erudito sumido en la añoranza del ayer.
Los partidarios de la decadencia del libro impreso enaltecerán al libro digital por sus cualidades de difusión, distribución y bajo costo de edición, por la presunta –palabra tan de moda en el actual léxico mexicano- libertad de publicación, por las posibilidades de creación –poética y ficcional principalmente- que ofrece.
El eterno dilema. La polarización del libro; la inocua fetichización de la socialización del conocimiento, de la cultura.
La confluencia entre métodos de lectura, entre edición tradicional y digital es evidente, pero como Jean-Claude Carrière (2010) sentencia en el la obra Nadie acabará con los libros “no hay nada hay más efímero que los soportes permanentes”.
Así, Eco no ve cercano el fin de los libros, considerar su muerte es reconocer una broma infantil de la historia moderna, y sí, como Pérez Reverte dice:
“…quien crea que esa trinchera extraordinaria (de libros), su confortable compañía, la felicidad inmensa de acariciar lomos de piel o cartoné y hojear páginas de papel, pueden sustituirse por un chisme de plástico con un millón de libros electrónicos dentro, no tiene ni puta idea. Ni de qué es un lector, ni de qué es un libro.”
Referencias
Eco Umberto y Carrière Jean-Claude. 2010. Nadie acabará con los libros. Lumen: España
Arturo Pérez Reverte “Leer con luz de luna” XL Semanal (digital), Noviembre 2010, número 1203
Carlos Fuentes "Internet, el escritor y el Tercer Mundo", El País Digital, 21 de octubre de 1998.
Emiliano Martínez, “Una mirada hacia el futuro de la edición”, en: Congreso Internacional del mundo del libro, Fondo de Cultura Económica, México, 2009, p. 43-53.
Umberto Eco, “El futuro del Libro”, en Revista Libros de México, 8 p.
Umberto Eco “Los libros y las tecnologías digitales” (conferencia) Traducción: Sergio Di Nucci. 1º de noviembre 2007, con motivo de la reapertura de la Biblioteca de Alejandría.
24 abril 2011
22 abril 2011
En la era digital...
La edición está viviendo una transformación debido al ingreso de las nuevas tecnologías de la comunicación e información que replantea la labor en el proceso editorial. El siglo XXI se está convirtiendo en el siglo de los soportes electrónicos.
Desde que Amazon sacase a la luz sus datos sobre consumo de libros en papel frente a las compras de libros en formato digital vía Kindle, muchos son los que se han apresurado a decir que el fin de los libros tal y como los conocemos es inminente, algo que le caería muy bien a la naturaleza pero que es, de momento, poco probable.
Sí, los nuevos soportes amenazan con restarle protagonismo a la edición de papel a la hora de transmitir contenidos, pero este cambio también tiene que ver con una transfromacion generacional muy importante - las nuevas generaciones están siendo educadas con tecnologías informáticas avanzadas que no le atribuyen al libro el valor simbólico que en un pasado tenía-. Internet y su buscador estrella, Google, están dejando ver que el libro ya no es el único transmisor de conocimiento.
Ahora podemos disfrutar de lecturas no sólo en impresos, sino también contenidos digitales en soporte electrónico. Los editores tradicionales se sienten amenazados, pero no se trata si un soporte eliminará al otro sino de "pensar en digital" y combinar los diversos soportes que permanecerán durante mucho tiempo. Gracias a estas nuevas tecnologías cada usuariopuede convertirse en creador de contenidos, en pseudo editor o editor.
La web 2.0 fomenta la creación y uso de entornos wiki con el objetivo de compartir conocimientos, mientras que la web 3.0 vendrá caracterizada por la consolidación del movimiento open acces (la información es de libre acceso pero sujeta a derechos de propiedad intelectual) y convivencia con el free access. Los editores tendrán que replantear sus empresas a razón de la avenencia con los lectores que dejarán de ser clientes para convertirse en audiencias.
Las nuevas tecnologías no han traído el fin de las editoriales, si no un nuevo modelo de explotación que incrementa la visibilidad y accesibilidad a los libros. Los blogs y redes sociales generan nuevas ideas y la lectura se convierte en una experiencia positiva y enriquecedora. Internet ayuda al fomento de la lectura y al aumento de compra de libros en papel. La tarea del editor será adecuarse y explotar el “cómo” transmitir el gusto por el libro impreso a generaciones educadas con elementos multimedia.
Así, los nuevos procesos de producción digital –edición bajo demanda, tiradas cortas, impresión uno a uno, descargas desde plataformas digitales- son nuevas formas a las que la industria editorial puede-o debe- ceñirse, después de todo, como ya lo decía Jacques Derrida en su ponencia “El libro por venir” –parafraseando la obra de 1959 de Maurice Blanchot -:
“Sabemos—seamos serios— que el libro no va simplemente a desaparecer. Por mil razones, ni siquiera es seguro que, en cantidad, su producción no esté llamada a mantenerse, incluso a aumentar en el mercado, y en un mercado mediático del que también habría que hablar con seriedad.”
Referencia
Francisco Javier Jiménez y Manuel Gil, “La edición en el entorno digital”, en: Carmen Parvo y cols. Manual de edición, Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC), Colombia, 2009, pág. 110-127.
Sin promoción no, que no me vendo...
Datus C. Smith: “Promoción del libro” en Guía para la publicación de libros.
En palabras de Datus Smith (1991:131) “el término promoción incluye todos los métodos empleados por una editorial para dar a conocer un libro y hacer que la gente desee comprarlo […] convencer al lector de la necesidad de adquirirlo”
La promoción da a conocer los libros y hace que la gente desee comprarlos. Cada libro tiene necesidades promocionales específicas, aunque a veces no se puede realizar todo lo pensado por las restricciones presupuestales. Existen elementos empleados generalmente para la promoción de libros, que son:
v El forro del libro o camisa: Puede servir como un gancho visual, los clientes atraídos querrán saber más acerca del libro. Debe aparecer ahí el autor y las opiniones de críticos calificados. El diseño debe ser fiel al contenido del libro.
v Ejemplares para reseña: Puede ser la forma más efectiva y económica de promoción. Estos ejemplares deben ser enviados a periódicos, revistas, columnistas y comentaristas de radio y televisión.
v Copias para presentación: Es una forma de publicidad gratuita de parte de personas cuyas opiniones pesan sobre el público. Suelen enviarse ejemplares con una breve nota del autor o editor solicitando su punto de vista acerca del libro. Debe ser mayor el tiempo para preparar la lista que el de ejemplares para reseñar, para evitar el desperdicio.
v Anuncios del editor: Avisos acerca de la aparición de un libro, especificando la fecha, su costo y el descuento correspondiente. La mayoría de las editoriales publican un catálogo comercial por lo menos dos veces al año, cuya lista incluye títulos que están por salir a la venta.
v Visitas del representante de ventas: Son consideradas como labor de ventas y no forma de promoción. Los visitantes son portadores directos de materiales impresos promocionales que son puestos en la mano del cliente. Si se producen folletos promocionales y muestras de los forros, el vendedor puede llevarlos consigo. Espacios publicitarios: Corresponde a la contratación de espacios en periódicos o revistas para la publicación de anuncios acerca del libro. No es útil para todos los libros, las condiciones pueden variar respecto al tipo de lectores a las que son destinadas.
v Cupones: Algunos anuncios incluyen cupones para ser llenados y enviados por el cliente, implica una venta al menudeo pero son de gran utilidad al editor pues con ellos se realiza una somera investigación de mercado. Los volantes enviados por correo, generalmente incluyen un cupón que el cliente puede enviar a la editorial solicitando un ejemplar del libro.
Anuncios por correo: El correo puede ser utilizado para atraer compradores de libros de amplia distribución. Generalmente se utilizan para promover libros entre un público selecto porque la promoción indiscriminada representaría muchos gastos. Los dos grandes elementos del anuncio por correo son el volante que será enviado y la lista de direcciones de los destinatarios.
v Lista de posibles compradores: Entre la posible lista de nombres se encuentran antiguos compradores, maestros, bibliotecarios, funcionarios, directores de escuelas, relaciones de miembros de sociedades, asociaciones de profesionales, listas de suscriptores de periódicos o revistas, entre otros.
v Crédito: Variante del plan de crédito total, en la promoción por correo sin ningún anticipo.
v Efectos indirectos de la promoción por correo: Uno de los propósitos de enviar folletos es que el pedido llegue al editor. En algunos países no se acostumbra comprar por correo, pero si se asiste a comprar los libros a las librerías.
v Radio y televisión: Ponentes, comentaristas y críticos de libros en los medios de difusión contribuyen a que los radioescuchas y televidentes deseen comprarlos, incluso pueden contratarse anuncios comerciales.
v Carteles: Reproducen la portada del libro o del folleto promocional y son enviados a las librerías y otros sitios. No debe ser demasiado grande, pero tampoco demasiado pequeño pues su eficacia no sería la misma. Exposiciones: La mayoría de las editoriales creen que representan una forma importante de promoción cuando se trata un conjunto de libros, cuando es uno solo es en casos excepcionales.
v Publicidad: Se deben estudiar las posibilidades de reportajes en prensa, televisión y revistas para cada libro.
v Premios: Algunos de benefician con la promoción gratuita en la obtención de premios que otorgan algunas organizaciones como el Premio Nobel, Herralde, Alfaguara etc.
v Publicación en revistas: Algunos fragmentos de libros (no ficción) pueden ser publicados como artículos en revistas o como crónicas en periódicos. Es conveniente cuando se incluye una nota que menciona que fue tomado de un libro de próxima aparición e incluya el nombre y la editorial.
v Presentación del autor: Si cuenta con reconocimiento a nivel nacional son útiles las entrevistas por radio y participación como conferencista o su asistencia como invitado de honor a banquetes. Pueden colaborar también las presentaciones personales del autor en firma de autógrafos o cuando se entrega un ejemplar al primer mandatario del país o figura pública de renombre.
v Promoción de libros de conjunto: A medida que el catálogo de libros crece es necesario promocionarlos en conjunto. El costo por promoción por libro se reduce entre los que integran el paquete. También se debe promocionar al menos una vez al año un catálogo general.
v Promoción conjunta: Colaboración entre editores y libreros en la promoción de un libro. Los anuncios aparecen bajo la razón social del librero pero sólo con los libros de la editorial que colabora en los gastos.
v Imaginación y oportunidad: Un gerente de promoción idea estrategias de promoción aparte de las arriba expuestas. El éxito de un gerente de promoción recae en un sexto sentido que le dice qué vende.
Así, toda promoción debe tener relación con el autor y los medios utilizados deben ser coherentes con el contenido del libro que ha de publicitarse.
Referencia
SMITH, Datus C. Jr., Guía para la publicación de libros. (1991). UdeG/ASEDIES: México.
Sobre la industria...
¿Qué será de las librerías?
La era electrónica convierte el futuro de la creación en papel en una incógnita - Los libreros reflexionan sobre su porvenir, entre la pasión y la incertidumbre.
"Ir a la librería es un signo de humanismo, de humanidad, y es la pérdida de ésta la gran amenaza". Lola Larumbe
Al respecto:
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Quien/libreria/centro/mundo/elpepusoc/20110422elpepisoc_2/Tes
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